“De la
investigación al proceso creativo, del proceso creativo al producto y del
producto al resultado: el proyecto de diseño recorre un camino estratégico que
ha de ser evaluado en cada una de sus etapas desde el punto de vista de su
sustentación y rendimiento.
Partimos de la
premisa de que el diseño funciona como mediación social: es una mediación
comunicacional, que proporciona información y comunicación y genera
conocimiento y, al mismo tiempo, es una mediación simbólica entre el ser
humano, como individuo y comunidad, y su contexto cultural, a través de la
representación y significación de los signos de la memoria, lo que repercute en
su identidad, visión del mundo y contextualización.
Es preciso
insistir en que todo proyecto que asume su identidad de construcción social,
funciona en base a la capacidad del diseño de producir identificaciones y
tendrá que operar sobre la memoria colectiva, apropiándose de sus rasgos
gráficos, imaginarios y simbólicos para procesarlos y emplearlos en función del
enfoque y la dinámica comunicacional del proyecto.”
Mihaela
Radulescu: El proyecto de diseño http://revistas.pucp.edu.pe/memoriagrafica/numero6/02reflexiones.html
Los proyectos
que el diseño introduce en la cultura de la sociedad deben asumir su
responsabilidad, porque su impacto y capacidad de transformación de la
percepción de la realidad son grandes. Un campo en el cual el diseño ha
ejercido este poder es el de la lectura, como parte imprescindible de la
educación. Los libros han experimentado en gran parte este enfoque.
“El libro
contemporáneo busca la complejidad del impacto y de la lectura en el observador
a partir del objeto mismo, planteando una realización expresiva del libro en
una cultura visual que se significa y muestra como una cultura de la integración
de recursos, de la fusión en lo perceptivo de la información y de las emociones
propias de un punto de vista subjetivo.
Para lograrlo,
resulta esencial recuperar la condición artística del libro. Es algo que se
observa en el libro enciclopédico, didáctico y literario. El diseño del libro
aborda no sólo un plano estético, que remite a la coherencia y cohesión del
libro, articulando armónicamente su contenido, su forma y su propósito
comunicativo, sino también un plano artístico propiamente dicho, en el cual
fusiona la intención de la comunicación artística con la intención de la
comunicación informativa.
No hay que
ignorar el componente lúdico que proporciona no sólo el manejo de la tipografía
y la imagen, sino el mismo formato y dinámica de uso del libro, como es el caso
de “El Fabuloso almanaque de la fauna mundial, titulado Animalario universal
del profesor Revillod”, con ilustraciones de Javier Sáez Castán y comentarios
de Miguel Murugarren, que nos invita a jugar creando animales: el libro nos
presenta 16 animales reales imitando los antiguos grabados de los libros de
zoología, aunque introduciendo elementos desubicados, como taburetes, teteras,
libros, neumáticos, tinteros. Estos animales pueden recombinarse para dar lugar
a un montón de animales fantásticos, cada uno con su nombre y su descripción.
El diseñador es
el encargado de realizar esta fusión. Para ello, la investigación del uso y
funcionamiento de los recursos gráficos del libro a lo largo de la historia de
la comunicación humana es una condición indispensable. Es a partir de esta
información y de la comprensión del proceso que se construye la estrategia de
comunicación visual del libro, no como una copia o un reciclaje de referentes,
sino como una nueva propuesta, que valora la cultura del libro y sus nuevas
posibilidades.”
Rosa
Gonzales: El proyecto editorial: el libro y sus nuevos
horizontes/http://revistas.pucp.edu.pe/memoriagrafica/numero6/02-3reflexiones.html
Pero no sólo se
trata de la construcción gráfica de los libros, se trata también de su
promoción. Comenzando por el afiche, la promoción desarrolla toda una
planificación que abarca el espacio de venta de los libros y de las tiendas
especializadas en público infantil, el espacio web y toda una serie de
productos que estimulan la lectura y el interés por sus textos, en la mayoría
de los casos con imágenes.
Un ejemplo: en
2015, lo estudiantes del último año de Diseño Gráfico PUCP participaron en el
concurso “ Leer para Crecer” organizado por la revista “Caballito de Madera” con afiches que
promocionaban la lectura para un público infantil.
Incluso sólo tratándose de un afiche, el enfoque creativo es propio de un proyecto, inserto en la cultura del destinatario. Tiene que asumirse la evaluación de las condiciones de comunicación del afiche, su operatividad desde el punto de vista del público y del mensaje, e incluso tomando en cuenta su inserción espacial. El lenguaje es un problema por resolver. Observemos como se resuelve este problema en el mundo de la ilustración infantil; estas son Ilustraciones de algunos de los libros ganadores en la Feria del Libro Infantil de Bolonia de este año, otorgados el 18 de febrero de 2016:
¿ Qué características proyectuales se pueden observar, más allá de las diferencias estéticas, que se remiten al contexto comunicacional del proyecto?
Para
seguir explorando este universo: http://caballitodemadera.org.pe/
Y una
propuesta peruana de tratamiento estético: Gabriel Alayza
Mihaela Radulescu
14/03/16
14/03/16































