Mihaela Radulescu/22.05.16
El dibujo, por
su mismo avance exploratorio, genera una personalidad en transformación, que
busca su identidad. El trazo se hace portador de esta búsqueda, que profundiza
en la visceralidad y la crudeza de los
cuerpos, por ejemplo, a través de la asimetría, como en el arte del mexicano
José Luis Cuevas , cuya relevancia
formal y semántica alcanzan la expresión de la complejidad del mundo. La
fragmentación y la recomposición de los elementos dan un valor de identidad en
acción a la figura y la percepción
encuentra en las formas creadas valores
que refieren a la derrota, la muerte, la decadencia de la vejez y la
enfermedad . Las texturas y las asimetrías estructurales crean el espacio para
la generación de los conceptos.
El proceso del dibujo integra movimiento, estructuras, ideas.
“Dibujar para Cuevas es imponerse sobre los materiales (ponerse en su espíritu, no superponerse) y, sin dejar de ser esa materia, darle vida, un hálito, un ser a un nuevo nivel, el artístico. Así, pues, la obra de Cuevas pertenece a una sensibilidad única, íntima, intransferible, cuyo eje elemental es y será la anulación del tiempo. Cuevas ha domesticado la rebelde figura y el vacío constante, es decir, ha logrado percibir el espacio del universo. Cuevas piensa que el dibujo se diluye entre el ritmo de un trazo, hay que entenderlo, profanarlo y observarlo. “
Miguel Ángel Muñoz, La imaginación del
instante: signos de José Luis Cuevas
Cueva trabajó a partir de textos literarios
de Kafka:
Del Marqués de Sade:
¿ Qué artistas han creado universos a través del dibujo a partir de obras literarias?
Desde el dibujo se puede crear un universo,
como lo hace el mexicano Francisco Toledo ( ver los libros como el Insectario o
Zoología fantástica) a partir de un estudio de identidades en movimiento en
tiempo/espacio. La descripción, como operación discursiva, incorpora rasgos de
narración y apreciación.
Algunas muestras del arte de Francisco Toledo:













