martes, 15 de abril de 2014

La lectura de la imagen

La situación de lectura - tanto del texto como de la imagen - en el acto de recepción se genera a partir de los indicadores de la selección / combinación de elementos que, a su vez son  la concretización de la generación de sentido.
 

En la situación de lectura de un discurso que emerge de la interacción texto-imagen interactúan signos verbales, icónicos y plásticos, para llegar a una integración coherente y cohesiva.

Ante ellos, el receptor procede a realizar operaciones de identificación, interpretación, contextualización, valoración.


¿Qué otras representaciones del Infierno conocemos y qué situaciones de lectura nos ofrecen?
La identificación de signos y la interpretación de las asociaciones sígnicas ( significante- significado-referente; la ubicación de los signos en el espacio;  las relaciones entre signos ) componen un diseño de  morfosintaxis. Es la base para la lectura, es la matriz de la situación de lectura . Su rol es la estructuración de los signos en un sistema o constelación que produce efectos de sentido.
   




La situación de lectura confronta al observador de la imagen con esta  morfosintaxis de la imagen, que corresponde a la selección / combinación de signos; a la vez lo confronta con su   semántica, que se genera a partir de  la relación de los signos con las realidades referidas; y con una  pragmática, es decir con el proyecto responsable de la realización de los efectos  en el observador.





Asi como hablamos de una morfosintaxis de la página o de las páginas, hablamos de una morfosintaxis del libro como objeto. 


En este programa de representación y significación, es importante la red isotópica entre el texto y la imagen , es decir los elementos que pertenecen a la misma red de sentido, instalados tanto en el texto como en la imagen.

La lectura de la imagen se inicia entonces con la lectura de la composición: los planos y secuencias de planos; el montaje, que conlleva al desarrollo del proyecto de generación de sentido.


Se trata de una realización sintáctica tanto discursiva como expresiva, apoyada por la red isotópica del texto- imagen.

La composición del plano de la imagen se actualiza expresivamente a través del lenguaje visual:

el enfoque,


el  distanciamiento,
la apertura del plano,
 
el tratamiento de la luz que definen el diseño de espacios

se complementa con el uso de la línea, de la forma, del volumen, de la profundidad, del color, que participan en la creación de objetos, seres, paisajes.  

El resultado es un plano sintácticamente organizado, con valores semánticos y pragmáticos, que – además – presenta conectores para las redes isotópicas temáticas y semánticas.

La composición del plano integra por ende no sólo a los personajes, seres, objetos, naturaleza sino también el ordenamiento de los mismos en el espacio y su interacción.


Hay diferencias en los efectos obtenidos por una composición basada en  diagonales de una composición en la cual los elementos se organizan en curvas, en un movimiento de envolvimiento.


Se crean así  universos diferentes, activo uno, en plana acción y expansión,  propenso a cerrarse el otro, para proteger o encerrar.

Por otro lado, la valoración de los referentes nos conduce  a la interpretación semántica: significados, representación, significación, contextualización.

Finalmente, nos interesa evaluar los efectos de sentidos y efectos de recepción en una  pragmática de los efectos perceptivos, cognitivos, emocionales, sociales;
asimismo, la  contextualización (histórica, poiética, cultural).

Ello nos dará la información necesaria para la  valoración  motivacional, apreciativa, cultural y de aportes al conocimiento.

Mihaela Radulescu/7 de abril del 2014

martes, 8 de abril de 2014

La imagen y la memoria cultural


El carácter de discurso de la imagen requiere de una realización que se inserte en el imaginario colectivo para poder constituirse y funcionar como acto comunicativo, sustentado en una intención y un proyecto.
 

La imagen se genera como construcción estratégica, contextualizada y dialógica, actualizando referentes y desarrollando opciones de selección / combinación de elementos y estructuras, a la vez que apela a estéticas y valores.

Puede mostrar enfáticamente su intertextualidad,  estableciendo una red explícita de referencias con otras imágenes, con intercambio de valores simbólicos.
Las intertextualidades enriquecen la construcción se sentido con referentes que traen su propia representación / significación, incluyendo un diálogo con la(s) otra(s) imágenes y a través de ella(s) con otra(s) cultura(s).

La intertextualidad funciona como: apropiación; producción de sentido; funcionamiento nuclear  de redes de sentido; recurso de interactividad que motiva y fundamenta la interpretación del observador.






En cuanto al lenguaje visual , la dimensión referencial se combina con la dimensión del lenguaje visual como sistema modelizador:



Es importante  el tratamiento del espacio,  contenido y representado, sobre todo en lo que a sus valores simbólicos se refiere:


Los planos de la imagen:




La relación entre los signos y con el marco:


La composición en lo que se refiere a asociación, distribución, proporciones y   ritmo.

Encontremos autores que puedan ejemplificar estos parámetros y analicemos sus procedimientos.
Mihaela Radulescu / 7 de abril del 2014

martes, 1 de abril de 2014

Del contexto cultural al contexto del libro de narrativa visual: las selecciones y combinaciones de signos

Tanto la selección de signos desde la cultura como su tratamiento y combinación en el libro se inscribe  en la contextualización intencional y significativa en las redes de signos en las cuales la memoria del receptor puede ubicarlos. El receptor busca e interpreta los signos del contexto natural y  cultural, por un lado; real, simbólico o imaginario, por el otro;  y les asigna significados y valores, así como la capacidad  de generar efectos perceptivos, cognitivos, afectivos o sociales en el lector.   Se trata de la selección y la combinación de signos verbales, icónicos y plásticos, en base al proyecto expresivo-comunicativo del libro. En los dos niveles, tiene gran importancia el diseño de la interacción texto – imagen, que depende también del proyecto y respectivamente del tipo de lectura que se le propone al usuario lector. Un ejemplo podría ser la selección de los elementos para representar una casa en cuyo marco se desarrollará una experiencia surreal.

  


La contextualización puede relacionarse con una experiencia vivencial o cultural, compararse con otros productos culturales con los cuales presenta alguna similitud, temática, de lenguaje, de autoría, de visión del mundo, de género o tratamiento.




La imagen requiere de una imaginación interpretante y a la vez la fomenta: lo que se incorpora y lo que se actualiza desarrollan una dinámica productiva en la memoria, teniendo como resultado el reconocimiento de informaciones y la generación de conocimientos, expresados a través de ideas o presencias mentales, que se apoyan en signos de menor o mayor complejidad. Observemos este fenómeno en la expresión visual de “ La caza del snark” de Lewis Carroll.








Una vez que se establecen los términos de la nueva contextualización de los signos en el libro, se plantea la interacción texto – imagen no sólo como expresión visual de ritmos y estructuras, sino también y sobre todo como funcionamiento. El texto y la imagen entablan relaciones diferentes en el espacio objetual del libro,




según el principio compositivo que asigna modalidades particulares a la información y expresión en la construcción de un discurso comunicativo,

que lleva al conocimiento del observador una información a la vez que plantea la semántica del universo representado y significado. 

La dinámica de  las interacciones texto – imagen en la narrativa visual  se centra en la generación de un discurso diseñado estratégicamente para la representación y significación de un concepto desarrollado en una narrativa con personajes, acciones, locaciones. 





El discurso es la expresión de un proyecto comunicativo y se apoya en la construcción de inferencias, desde las estructuras referenciales del texto y de la imagen, para sustentar la producción de efectos de sentido.







Las inferencias derivan de la lectura de los elementos que diseñan la  argumentación  discursiva, contenidos en la interacción - imagen y vinculados a la memoria cultural. ¿ Cómo se generan las inferencias a partir de la selección – combinación de signos, tomando como base la contextualización del proyecto y sus vínculos con la memoria cultural en el siguiente video ?:
Sopa
Mihaela Radulescu, 31 de marzo del 2014