La
situación de lectura - tanto del texto como de la imagen - en el acto de
recepción se genera a partir de los indicadores de la selección / combinación
de elementos que, a su vez son la
concretización de la generación de sentido.
En
la situación de lectura de un discurso que emerge de la interacción
texto-imagen interactúan signos verbales, icónicos y plásticos, para llegar a
una integración coherente y cohesiva.
Ante
ellos, el receptor procede a realizar operaciones de identificación,
interpretación, contextualización, valoración.
¿Qué
otras representaciones del Infierno conocemos y qué situaciones de lectura nos
ofrecen?
La
identificación de signos y la interpretación de las asociaciones sígnicas (
significante- significado-referente; la ubicación de los signos en el
espacio; las relaciones entre signos )
componen un diseño de morfosintaxis. Es
la base para la lectura, es la matriz de la situación de lectura . Su rol es la estructuración
de los signos en un sistema o constelación que produce efectos de sentido.
La
situación de lectura confronta al observador de la imagen con esta morfosintaxis de la imagen, que corresponde a
la selección / combinación de signos; a la vez lo confronta con su semántica, que se genera a partir de la relación de los signos con las realidades
referidas; y con una pragmática, es decir con el proyecto
responsable de la realización de los efectos
en el observador.
Asi
como hablamos de una morfosintaxis de la página o de las páginas, hablamos de
una morfosintaxis del libro como objeto.
En
este programa de representación y significación, es importante la red isotópica
entre el texto y la imagen , es decir los elementos que pertenecen a la misma
red de sentido, instalados tanto en el texto como en la imagen.
La lectura de la imagen se
inicia entonces con la lectura de la composición: los planos y secuencias de
planos; el montaje, que conlleva al desarrollo del proyecto de generación de
sentido.
Se trata de una realización
sintáctica tanto discursiva como expresiva, apoyada por la red isotópica del
texto- imagen.
La composición del plano de
la imagen se actualiza expresivamente a través del lenguaje visual:
el enfoque,
el distanciamiento,
la apertura del plano,
el tratamiento de la luz
que definen el diseño de espacios
se complementa con el uso
de la línea, de la forma, del volumen, de la profundidad, del color, que
participan en la creación de objetos, seres, paisajes.
El resultado es un plano
sintácticamente organizado, con valores semánticos y pragmáticos, que – además
– presenta conectores para las redes isotópicas temáticas y semánticas.
La composición del plano
integra por ende no sólo a los personajes, seres, objetos, naturaleza sino también
el ordenamiento de los mismos en el espacio y su interacción.
Hay diferencias en los
efectos obtenidos por una composición basada en
diagonales de una composición en la
cual los elementos se organizan en curvas, en un movimiento de envolvimiento.
Se crean así universos diferentes, activo uno, en plana
acción y expansión, propenso a cerrarse
el otro, para proteger o encerrar.
Por otro lado, la
valoración de los referentes nos conduce
a la interpretación semántica: significados, representación,
significación, contextualización.
Finalmente, nos interesa
evaluar los efectos de sentidos y efectos de recepción en una pragmática de los efectos perceptivos,
cognitivos, emocionales, sociales;
asimismo, la contextualización (histórica, poiética,
cultural).
Ello nos dará la
información necesaria para la
valoración motivacional,
apreciativa, cultural y de aportes al conocimiento.
Mihaela Radulescu/7 de
abril del 2014






















































